Fundación Futaleufú Riverkeeper lanzó Manual de Buenas Prácticas para Propietarios Ribereños
El jueves 29 de enero, en el patio de la Fundación Futaleufú Riverkeeper, realizamos el lanzamiento del Manual de Buenas Prácticas para Propietarios Ribereños, una herramienta orientada a promover el cuidado y la protección de las riberas del río Futaleufú.
Este Manual surge como parte del trabajo que desarrollamos desde hace más de diez años en la protección de la cuenca del río Futaleufú, con el compromiso de contribuir a la conservación de su patrimonio natural y cultural. A partir de esta experiencia, hemos aprendido que la salud del río no depende únicamente del agua que fluye por su cauce, sino también del estado de sus riberas.
Actualmente, como Fundación, nos encontramos desarrollando un monitoreo de las zonas ribereñas del valle, con el objetivo de relevar su valor ecológico y paisajístico, conocer su estado de conservación y generar información que permita orientar de mejor manera las estrategias de protección y cuidado del territorio. Este proceso ha permitido identificar interacciones ecológicas únicas, así como también diversas amenazas que afectan a las riberas, como parcelaciones, tala de bosque y la presencia de especies introducidas.
El Manual de Buenas Prácticas para Propietarios Ribereños se enmarca en este trabajo y busca acompañar a quienes viven y trabajan junto al río, entregando orientaciones prácticas y accesibles para compatibilizar los distintos usos del territorio con la protección de las riberas. Se trata de un material inicial, pensado como un primer paso y una invitación a avanzar de manera colaborativa en el cuidado del río.
El documento se organiza en cinco capítulos: los dos primeros introducen el valle y explican su funcionamiento ecológico; el tercero aborda los principales desafíos actuales y emergentes que enfrentan las riberas; y los dos últimos presentan buenas prácticas, ejercicios y casos reales para su aplicación en terreno.
Las recomendaciones están clasificadas según dos criterios: nivel de dificultad, que considera el esfuerzo, tiempo e inversión necesarios para implementar cada práctica, y nivel de protección, que evalúa su impacto en la conservación del ecosistema ribereño.
Desde la Fundación creemos que pequeñas acciones pueden generar grandes cambios y que la protección de las riberas es un proceso colectivo y de largo plazo. Este Manual no es un documento cerrado, sino una herramienta viva que esperamos seguir fortaleciendo junto a la comunidad.








